Sobre el proyecto
En la primera visita al terreno, con la primera mirada, quedo clara la
premisa de diseño de este nuevo proyecto. La naturaleza en su mejor
expresión, y el respeto hacia la misma. En el terreno contiguo, una selva en
galería, área protegida, mantenía la esencia del lugar. ¿Cómo pasar por alto
toda la fuerza y energía que ahí se vivía? El protagonismo aquí es compartido,
la naturaleza en sí misma y la obra construida y pensada a partir de ella. No se
intenta sobresalir, sino más bien coexistir recordando siempre el valor de cada
parte, en una constante contemplación y mirada hacia la arbolada que
permanece.
Es así que esta obra fue pensada a partir de las pautas que el terreno y
su entorno otorgaba, es una obra que intenta pedir permiso al terreno natural
para situarse sobre él con el menor impacto posible de transformación. Se
apoya suavemente en diversos puntos de contacto permitiendo que el terreno
pase por debajo de la casa siguiendo su curso lo mas natural posible. Sin
embargo, por el simple hecho de ubicarse respetuosamente en él genera un
cambio en el paisaje mismo, mientras la naturaleza con sus constantes
mutaciones también modifican la obra en si constantemente. Aquí nace la
primera relación de reciprocidad de la obra con su entorno.
Respeto, Recuerdo, son palabras que surgen constantemente al hablar
de la obra. Es una arquitectura cargada de contenido, de significados, que se
transmiten a partir de elementos que refieren a la esencia propia del lugar
como de las personas que lo habitan. Cerámicos, mamparas, sillones,
colmados de historia que hacen que uno vuelva su mirada infinitamente hacia
la identidad, a su legado, a lo que nos hizo ser quien somos.
Se puede leer esta obra desde polaridades como son el par fluidez-
experimentación. La relación de ida y vuelta del interior con el exterior, como
así el sentimiento dentro del refugio de estar inmerso en la naturaleza son la
base de este proyecto. Todo el tiempo se busca la experimentación del usuario
tanto como la percepción de calidez espacial al ver el paisaje arbolado desde
dentro. Es una casa que a pesar de estar en el medio de la ciudad, genera en
el espectador la sensación de estar inmerso en el bosque.
Es una obra pensada desde la tectónica, en varios puntos, como el
voladizo sobre el zanjón, que además der dejar en evidencia a lo estructural y a
la técnica constructiva, permite una nueva forma de percibir la naturaleza
misma como de conectarse con ella. Otro aspecto que denota lo tectónico de
esta obra, es la desmaterialización de los límites, que logra una constante
comunicación entre lo natural y el entorno con el refugio y la construcción.
En cuanto a la morfología de la casa, se plantea desde dos volúmenes
que se conectan en los dos metros de ancho que posee el pasillo. Por un lado
tenemos el volumen más social, con un ambiente que integra cocina comedor y
estar, amplio y vidriado de piso a techo, donde se destaca el vínculo de
reversibilidad con el espacio exterior. Este volumen está marcado por dos
planos, el plano del piso de hormigón visto, que se despega del terreno natural,
y el plano de techo, que con su cielorraso de madera marcan bien la pendiente
del mismo. Ambos planos están separados por grandes ventanales que los
unen mientras desmaterializan las envolventes y crean un espacio poroso. La
galería que rodea este volumen, trabaja como un espacio intermedio, hibrido,
que permite el intercambio constante entre el estar afuera y estar adentro, o
ambos, mientras que analizándola desde la técnica logra que estos planos se
remarquen y destaquen. Pero no es un detalle menor, que esta galería trabaja
como una herramienta constructiva de protección ante el clima.
Por el otro lado contamos con un volumen mas compacto, de ambientes
con carácter mas privado. Esta compuesto por tres dormitorios, uno de ellos
en suite. En todos los ambientes se pueden apreciar grandes ventanales que
generan espacios bien iluminados y abiertos hacia la naturaleza. En el exterior
esta unión entre los dos volúmenes queda parcialmente desdibujada gracias a
dos rajas de vidrio a cada lado del pasillo que desvanece esa unión.
En cuanto a lo constructivo, en el volumen privado se trabajó con un
sistema de ladrillos de hormigón celular, con el fin de tener una mejor aislación
térmica. Toda la vivienda, posee aislación térmica de celulosa proyectada,
considerada una opción que busca un equilibrio ambiental ecológico tanto
desde su materia prima como de la buena aislación que genera. Las aberturas
poseen doble vidrio hermético, y en su gran mayoría una línea de aluminio
A30new, para que la obra alcance el mejor nivel de eficacia energética a pesar
de la gran cantidad de envolvente de vidrio que posee. Por este motivo la
galería y los aleros vuelven a tener un rol activo muy importante.