Sobre el proyecto
El complejo de viviendas SIC se pensó para un barrio en constante proceso de cambio, pero que no quiere perder su identidad sanisidrense, con todo lo que ello implica para los habitantes de esta ciudad. Por eso se optó por implantarlo en forma de claustro, generando un amplio espacio central, donde la pileta y los jardines dominan la escena, evocando así la tradicional forma de vida de San Isidro. Su materialización en ladrillo a la vista, siding, revoques en piedra parís y techo de chapa prepintada en color gris pizarra refuerzan la idea de identificación con el entorno. En planta baja una galería que rodea el espacio central, vincula los seis núcleos de ascensores y escaleras con el resto del equipamiento comunitario. En los cuatro niveles superiores se ubicaron las cien unidades de viviendas organizadas a través de halles distribuidores, todas con terrazas y parrilla.