Doble altura: el recurso arquitectónico que transforma la manera de vivir los espacios


Luz natural, amplitud visual y una conexión permanente con el exterior. Las fachadas vidriadas en doble altura se consolidan como una de las grandes protagonistas de la arquitectura residencial contemporánea, aportando diseño, confort y una nueva forma de experimentar el hogar.
Las viviendas actuales buscan mucho más que metros cuadrados. Hoy el verdadero lujo está en disfrutar ambientes luminosos, abiertos y flexibles, donde el interior y el paisaje dialoguen de manera natural. En ese contexto, las fachadas vidriadas en doble altura se convirtieron en uno de los recursos más valorados por arquitectos y propietarios.
Su principal aporte es la sensación de amplitud. Al eliminar los límites visuales entre los distintos niveles de la vivienda y abrir grandes superficies hacia el exterior, los espacios ganan profundidad, ingresan mayores niveles de luz natural y el jardín, la galería o el paisaje pasan a formar parte de la experiencia cotidiana.
El living suele ser el ambiente elegido para incorporar este tipo de soluciones. Allí, donde transcurre gran parte de la vida familiar y social, una fachada de doble altura genera un impacto visual inmediato, además de potenciar el confort y la calidad espacial.

Obra: Stamp House, Puerto del Lago, Escobar, Pcia. de Buenos Aires Proyecto: Arq. Ariel Rodriguez Sistema: Linea A40 Aluar prepintado color blanco semimate con herrajes y accesorios de línea color negro con Vidrio DVH. Carpintero: H.E. Antoliche
Diferentes soluciones para resolver una gran fachada
No existe una única forma de diseñar una fachada vidriada en doble altura. La elección dependerá del lenguaje arquitectónico del proyecto, de las dimensiones buscadas y de la relación que se quiera establecer con el exterior.
Una de las alternativas más habituales consiste en combinar grandes puertas corredizas en planta baja con paños fijos. Lo más frecuente es realizar puertas corredizas A40 de 2, 3, 4 o más hojas de hasta 3.00 m de alto. Para la planta alta, se puede colocar un paño fijo que apoya sobre una viga de acero revestida en panel compuesto de aluminio. También es posible combinar paños fijos con ventanas batientes, de abrir o desplazables. El tamaño de estas ventanas dependerá del producto elegido. Por ejemplo el sistema A40 de Aluar, permite un ancho máximo de la ventana de abrir de 1.20m y de una desplazable de hasta 2.00m. El tamaño del paño fijo dependerá de la superficie del vidrio. Los sistemas más utilizados son A40 o Altezza, y sus variantes con Ruptura de Puente Térmico.

Obra: Stamp House, Puerto del Lago, Escobar, Pcia. de Buenos Aires Proyecto: Arq. Ariel Rodriguez Sistema: Linea A40 Aluar prepintado color blanco semimate con herrajes y accesorios de línea color negro con Vidrio DVH. Carpintero: H.E. Antoliche
Esta configuración permite integrar los ambientes interiores con la galería o el jardín, favoreciendo la circulación y aprovechando al máximo las vistas.
Otra posibilidad es recurrir a sistemas de fachadas vidriadas, una solución que durante muchos años estuvo asociada principalmente a edificios corporativos, pero que hoy encuentra un lugar destacado en la arquitectura residencial de alta gama. Estos sistemas, como Piel de Vidrio o Frente Integral de Aluar, permiten crear superficies vidriadas continuas, con perfiles de aluminio de diseño minimalista que privilegian la transparencia y la entrada de luz.
En cualquiera de las alternativas, resulta fundamental definir desde el inicio cómo será el acceso al exterior, cuáles serán los sectores destinados a ventilación y qué tipo de apertura ofrecerá cada paño vidriado, para lograr una solución funcional sin resignar el diseño.

Obra: Casa en Pto. Madryn, Chubut Sistema: A30 New Estudio: OPORTO / DIEZ Carpintero: Cosmos Cerramientos
El confort también se diseña
Detrás de una fachada completamente vidriada hay mucho más que una decisión estética. Para que estos espacios resulten confortables durante todo el año es indispensable elegir sistemas de alta prestación y vidrios adecuados.
El uso de doble vidriado hermético (DVH), combinado con vidrios de control solar y de seguridad, permite mejorar el aislamiento térmico y acústico, reducir las ganancias y pérdidas de calor y generar ambientes más eficientes energéticamente.
A esto se suma la posibilidad de incorporar carpinterías con Ruptura de Puente Térmico (RPT), una tecnología que optimiza aún más el comportamiento térmico de las aberturas, especialmente en proyectos donde el confort y la eficiencia energética ocupan un lugar central.

Obra: Casa Cotton, Barrio CISSAB, Prov. Buenos Aires Sistemas: A40 y Frente Integral Proyecto: Estudio ABS
La importancia de controlar la luz
Sin embargo, una gran superficie vidriada también plantea un desafío: cómo disfrutar de toda esa luminosidad sin generar sobrecalentamiento en verano o deslumbramientos durante determinadas horas del día. Es allí donde los parasoles adquieren un papel fundamental. Lejos de ser un elemento exclusivamente decorativo, funcionan como una segunda piel que protege la vivienda de la radiación solar directa, filtra la luz y genera interiores mucho más confortables.
La iluminación deja de ser intensa y uniforme para transformarse en una luz suave y cambiante que aporta profundidad, movimiento y una atmósfera cálida a cada ambiente. En cuanto al material de los parasoles, el aluminio, dadas sus amplias ventajas en cuanto a durabilidad, inalterabilidad en el tiempo, resistencia a la corrosión, múltiples formas, y amplias posibilidades estéticas para sus acabados, es el material ideal para ser aplicado en fachadas. Con el aluminio, se pueden lograr parasoles con la estética de la madera, pero con las ventajas de este material tan noble.
Las posibilidades de desarrollo de los parasoles, de acuerdo al diseño del edificio y la orientación de sus fachadas, son infinitas.

Obra: Casa en el Aire, Barrio La Ribera, Resistencia, Chaco Sistema: A40 Estudio: LAUEL ARQUITECTURA Carpintero: VICTORY ALUMINIO
Pensar también en el mantenimiento
Al proyectar una fachada de gran altura conviene contemplar desde el inicio aspectos prácticos, como la limpieza y el mantenimiento de los vidrios. Según la altura de la vivienda y el diseño de la fachada, podrán utilizarse sistemas de limpieza desde el nivel del suelo mediante elementos telescópicos o prever soluciones específicas para acceder a los paños superiores.
Resolver estas cuestiones durante la etapa de proyecto garantiza que la fachada conserve su transparencia y su impacto estético con el paso del tiempo.

Obra: Casa en el Aire, Barrio La Ribera, Resistencia, Chaco Sistema: A40 Estudio: LAUEL ARQUITECTURA Carpintero: VICTORY ALUMINIO
Un diseño que trasciende las tendencias
Las fachadas en doble altura representan mucho más que una tendencia arquitectónica. Son una forma de potenciar la calidad de los espacios, maximizar el ingreso de luz natural y reforzar el vínculo entre la vivienda y su entorno.
Gracias a la evolución de los sistemas de carpintería de aluminio de alta prestación, hoy es posible materializar grandes superficies vidriadas con elevados niveles de seguridad, resistencia y durabilidad con vistas mínimas de perfil, creando hogares donde la arquitectura, el confort y el paisaje conviven en perfecta armonía.
Las soluciones de carpintería y fachadas de Aluar permiten materializar este tipo de proyectos con sistemas de alta prestación adaptados a las necesidades de la arquitectura residencial contemporánea.

Obra: Casa de campo, Oberá, Misiones Sistema: Proyecto: Arq. Valeria Jaros y la Arq. Lucia Cella Carpintero: Litoral Aluminios