Este hotel boutique, con un bar como protagonista,n desarrolla una arquitectura donde la geometría tiene lenguaje propio.
Casi como una manifestación abstracta que expresa una realidad diferente, y al mismo tiempo una expresión concreta, utiliza formas que se manifiestan en nuestra vida diariamente, sin darnos cuenta.
Cuadrados, círculos, líneas que se alargan y se acortan, que se entrelazan y que se reproducen; todo en constante movimiento y dispuesto en perfectas simetrías.
Por un instante, nos encontramos frente a una superficie plana, pero, a medida que mas atención le préstamos, va adquiriendo una gran profundidad que nos introduce dentro de un túnel al infinito.
Un hecho casual que no soporta errores y exige la perfección.
Así, impregnados de ritmo, movimiento y cambio continuo, los techos se materializan en bóvedas de aristas, entre el pasado y el presente, construyendo un puente entre planos y dimensiones.
En el recorrido de los distintos espacios, se experimenta un proceso de interacción entre irritación y armonía.
Ello, de la mano de artistas como Fernando Goin que juega con la pausa,oculta imágenes en la propia imagen, que hacen que el espectador las descubra al cambiar de perspectiva.
Por otro lado, la mejor expresión del arte óptico por parte de Roger Mac Entyre, un estímulo de distorsión visual, creando imágenes que de pronto aparecen y desaparecen, en otras palabras, haciendo visible lo invisible.
El antropólogo Santiago Beruete lo enfatiza de este modo: “La práctica de la armonía espacial ofrece una suerte de catarsis o medicina para el alma.
La geometría brinda un refugio perdurable a personas que se sienten olvidadas de los dioses y de los hombres, desengañadas del mundo y en conflicto consigo mismas, al mismo tiempo exiliadas de un pasado glorioso y nostálgicas de un futuro mejor”. (…)”es la seguridad frente al sinsentido, la permanencia frente a la inestabilidad”.(..)“
Cuando no se pueden volver los ojos hacia el cielo, porque los dioses han dejado de poblarlo, ni hacia dentro, porque no se encuentran certezas ni seguridades, la mirada puede sentirse atraída por la serenidad que transmite el orden geométrico”.
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