Sobre el proyecto
En este proyecto diseñamos una isla protagonista que concentra toda la cocina en una sola pieza.
Una decisión que no es solo estética: cambia por completo la forma de usar el espacio.
La isla integra bacha, grifería, anafe y horno, liberando el resto del ambiente y permitiendo que cocinar deje de ser una actividad aislada para transformarse en una experiencia social.
Detrás del sector de trabajo aparece un plano elevado que funciona como apoyo para pequeños electrodomésticos, manteniendo la superficie principal despejada y ordenada. Todo queda a mano, pero nada invade el espacio de preparación.
Del otro lado, la isla se transforma en barra larga de encuentro, con banquetas que invitan a desayunar, trabajar con la notebook o simplemente quedarse charlando mientras alguien cocina.
Los materiales acompañan esta idea de cocina contemporánea:
• Mesada clara continua, limpia y resistente
• Madera clara que aporta calidez
• Electrodomésticos integrados que refuerzan la estética ordenada
El resultado es una cocina que funciona como centro de reunión, lugar de trabajo y espacio gastronómico al mismo tiempo.