Abordamos este espacio de manera integral, fieles a nuestro sello de estilo Mediterráneo moderno: una estética que combina la serenidad de los tonos claros y tierras con acentos en negro, aportando profundidad y una elegancia sutil.
Cada pieza de equipamiento fue diseñada y fabricada en nuestro taller, incorporando como elemento distintivo la esterilla natural de Indonesia, aplicada en vajilleros y consolas de TV. Esta textura aporta calidez, identidad y un diálogo constante con lo natural.
El área de living, con una imponente altura de 8,60 metros, se concibe como un verdadero refugio. La incorporación del fuego resulta clave para equilibrar la escala y potenciar la sensación de calidez. Las arcadas con estantes livianos acompañan la verticalidad del espacio, evocando los riscos del Mediterráneo e invitando a elevar la mirada.
La vegetación toma protagonismo a través de cortinados vivos de potus naturales, que enmarcan las visuales y coronan el comedor principal. Allí, una mesa maciza de Petiribí establece un vínculo directo con el patio contiguo, generando una continuidad espacial que invita a recorrer y habitar.
El quincho se proyecta como un espacio versátil, donde la elegancia convive con la funcionalidad. Pensado para encuentros sociales, incorpora un gran televisor que puede ocultarse mediante un sistema eléctrico, permitiendo que, en momentos de calma, el protagonismo lo tome el jardín.
La cocina del quincho se resuelve con una gran mesa de Silestone de Canteras del Mundo, cuyo diseño integra un centro multifunción que puede utilizarse como hielera o huerta aromática.
Los sillones, diseñados a medida, están tapizados en telas náuticas de alta resistencia, ideales para un uso intensivo durante el verano, sin resignar estética ni confort.
Un baño completo complementa el conjunto, aportando independencia y autonomía a este espacio, pensado para ser disfrutado en toda su dimensión.