Sobre el proyecto
Un dormitorio envuelto en tonos tierra, madera oscura y verde oliva, donde cada rincón está resuelto con intención. El cabecero enmarcado en madera con panel de textura arcillosa y luz indirecta se convierte en el punto focal, acompañado por mesitas flotantes e iluminación colgantes de vidrio soplado que aportan un brillo cálido y bajo.
Frente a la cama, un mueble de entretenimiento a medida integra paneles de ratán y nichos curvos retroiluminados, equilibrando la solidez de la madera oscura con detalles curvos y texturas naturales como mimbre y lino. Cada estante cuenta su propia historia: libros, cerámicas, velas y objetos personales dispuestos con calma.
La luz siempre indirecta, siempre cálida es la protagonista silenciosa del ambiente, transformando un dormitorio funcional en un refugio con carácter propio.