Sobre el proyecto
Esta reforma transformó una vivienda de 200 m² en un espacio de 350 m², priorizando la conexión entre el interior y el entorno natural. El proyecto buscó integrar el verde del exterior con los espacios interiores, generando una mayor confluencia entre los semicubiertos, las áreas sociales y los exteriores.
Se renovó completamente la galería a lo largo de la pileta, creando un lugar ideal para disfrutar las vistas y el entorno. Además, se amplió y rediseñó el estar-comedor, logrando un espacio más amplio y funcional, que invita a compartir y disfrutar.
Para completar la transformación, se seleccionaron nuevos materiales y colores para la fachada, aportando un carácter fresco y contemporáneo, en sintonía con el entorno natural.
Un proyecto donde la arquitectura se alinea con el disfrute de la naturaleza y la calidad de vida.